La Conferencia Europea sobre Políticas de Alcohol alerta del elevado consumo de alcohol en Europa y sus consecuencias

Fuente: Socidrogalcohol

El pasado 27 de noviembre, más de 300 representantes de los Ministerios de Sanidad, instituciones europeas y especialistas en salud pública se reunieron en Bruselas para solicitar al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, acciones a favor de la prevención y reducción del daño ocasionado por el alcohol en los países europeos, ante la falta de una Estrategia Europea actualizada en esta materia, a iniciativa de EUROCARE (Alianza Europea de Políticas de Alcohol), una agrupación de organizaciones no gubernamentales de salud, entre ellas SOCIDROGALCOHOL, con alrededor de 57 sociedades miembros en 25 países europeos, que abogan por la prevención y reducción de los daños relacionados con el alcohol en Europa. Entre sus principales objetivos se encuentra el de homogeneizar la legislación en toda Europa en torno a las advertencias sanitarias del consumo de esta sustancia por parte del propio consumidor y de terceras personas. 

La Unión Europea cuenta con la tasa más elevada de consumo de alcohol en el mundo -10,2 litros de alcohol puro por persona-, sustancia responsable de 1 de cada 7 muertes en varones y de 1 de cada 13 en mujeres en el grupo de edad de 15-64 años, lo que supuso el fallecimiento prematuro de 120.000 personas en 2013.

El alcohol es el tercer factor que contribuye al desarrollo de enfermedades no transmisibles, una de las causas de alrededor de 60 enfermedades, entre ellas, diversos tipos de cáncer, enfermedades del hígado, enfermedades cardiovasculares y afecciones gastrointestinales. La relación causal entre cáncer y alcohol es clara: el 10% de los cánceres en hombres y el 3% en mujeres son directamente atribuibles al alcohol.

Además, los costes sociales derivados del consumo de alcohol en la UE para el año 2010 se estimaron en 155,8 millones de euros.

Es necesaria una nueva Estrategia Europea sobre Alcohol

Tal y como se puso de manifiesto en la reciente conferencia celebrada en Bruselas, la estrategia de la Unión Europea para ayudar a los estados miembros a reducir los daños relacionados con el alcohol fue diseñada para el período 2006-2012. La ausencia de una estrategia actualizada de la UE sobre el alcohol, basada en la evidencia más reciente y en línea con los cambios sociales, representa una amenaza real para la reducción de los daños ocasionados por el alcohol en Europa.

Para el Profesor Julio Bobes, presidente de SOCIDROGALCOHOL, “es necesaria una nueva Estrategia Europea por varios motivos. La primera razón es de tipo cronológico e implica que el final de la Estrategia Europea anterior terminó en 2012 y, sobre todo, porque gran parte de los objetivos no conseguidos deben actualizarse y ser incorporados a la nueva Estrategia Europea 2013-2020. En segundo lugar, porque la Estrategia Europea de Salud Mental 2005-2010 ha tenido un retraso muy importante en el inicio de su aplicación y los años de crisis socioeconómica no han permitido que se cumplimentasen los objetivos económicos. Todo ello obliga a repensar que no se han superado los peldaños que estaban en los objetivos y que, por tanto, no se han conseguido mejorar los indicadores de salud mental y de salud pública asumidos por las instituciones europeas”.

Como explica el Dr. Francisco Pascual, vicepresidente de SOCIDROGALCOHOL, “la VI Conferencia sobre Política Europea de Alcohol ha servido también como plataforma para lanzar un documento con las recomendaciones de la Alianza Europea en Políticas de Alcohol (EUROCARE) -de la que SOCIDROGALCOHOL forma parte- para la futura estrategia de la Unión Europea y una convocatoria de acciones para llevar a cabo dicha estrategia”. 

Entre las principales recomendaciones de EUROCARE para la futura Estrategia de la UE en materia de alcohol, compartidas también por SOCIDROGALCOHOL, se incluyen instrumentos de política a nivel de población, como los impuestos y la acción de la disponibilidad física; políticas focalizadas, como el precio por unidad mínima, que tiene un mayor impacto en los bebedores de riesgo y perjudicial, y contribuye a reducir las desigualdades en salud; y restricciones efectivas sobre la comercialización y la publicidad de alcohol.

Asimismo contempla medidas relacionadas con el etiquetado, reducción de alcohol al volante y las respuestas del sector sanitario para la detección temprana, intervenciones breves y tratamiento de los trastornos por consumo de alcohol, entre otras.

Para el Dr. Josep Guardia Serecigni, miembro de la junta directiva de SOCIDROGALCOHOL, las medidas más adecuadas para reducir el daño ocasionado por el consumo de alcohol serían “en primer lugar, detectar  desde la atención primaria de salud a todas las personas que presentan un consumo excesivo y perjudicial de alcohol; en segundo, intervenir directamente sobre las que no presentan una adicción al alcohol y, por  último, derivar a la atención especializada a las que presentan, además, una adicción al alcohol, con la finalidad de ampliar el número de personas que recibe tratamiento del alcoholismo, ya que actualmente la mayoría de ellas no sigue ningún tratamiento especializado”.

Un informe parlamentario aboga por aumentar el gasto público en atención a drogodependientes

Fuente: Europa Press

La Comisión Mixta Congreso-Senado para el Estudio del Problema de las Drogas debate y aprueba hoy martes el informe de un grupo de trabajo sobre adicciones legales e ilegales que, entre otras cuestiones, aboga por recuperar las partidas presupuestarias destinadas a la atención a toxicómanos y endurecer la lucha contra el consumo de alcohol en menores, tomando como ejemplo los buenos resultados obtenidos con la Ley antitabaco.

   Sin embargo apuntan que previsiblemente el informe no incluirá la reapertura del debate sobre la legalidad de los clubes de cannabis en España, después de que el Grupo Popular rechace abordar el vacío legal que hay actualmente al respecto.

   El informe ha sido elaborado a partir de la comparecencia una veintena de expertos en la materia, y entre otras cuestiones recoge la necesidad de recuperar el gasto en materia de atención a toxicómanos, después de que éste haya podido verse afectado en los últimos años con motivo de la crisis y de los recortes en gasto público.

   Asimismo, entre sus recomendaciones propone prestar una especial atención a las adicciones en los más jóvenes y adoptar las medidas normativas pertinentes que impidan la banalización de muchos consumos.

   Uno de los que ha generado más preocupación es el consumo del alcohol entre los jóvenes españoles ya que, según reflejaba el primer borrador del texto, se trata de la droga más consumida, especialmente en espacios de ocio.

   “Se ha señalado, por varios comparecientes, en que quizás, debería pensarse en mecanismos tendentes a su uso racional, teniendo en cuenta modelos como la Ley sobre tabaco, pues el debate en torno a esta norma y, finalmente, la aprobación y aplicación de la misma ha generado un aumento de la percepción del riesgo, así como una disminución de su consumo”, sugiere el informe.

   Entre otros puntos este grupo de trabajo propondría también medidas como el aumento del precio de las bebidas alcoholicas, la reducción de los lugares y horarios de venta de alcohol, o la tasa de alcoholemia cero, para prevenir el consumo en menores.

   En este punto, el informe resalta el descenso de la edad en que se comienza el uso de drogas en general, tanto en las legales, como en las ilegales, que se empiezan a consumir entre los 13 y los 15 años,  en un periodo de desarrollo de las personas en el que hay una especial vulnerabilidad, teniendo en cuenta, además, que no se tiene un conocimiento cierto de los efectos que unos consumos tempranos puedan tener a largo plazo.

EL DEBATE SOBRE LOS CLUBES DE CANNABIS QUEDARÁ APARCADO

   En cambio, en principio el informe de la ponencia no recogerá la preocupación de varios grupos parlamentarios por el vacío legal que rodea a los clubes de fumadores en España, así como el debate internacional que se está produciendo en torno al consumo de esta droga, sobre todo después de que en algunos países de Sudamérica o Estados Unidos se esté planteando su despenalización en determinados casos.

   A pesar de las propuestas de varios grupos, las fuentes consultadas por Europa Press lamentan que el PP se muestre contrario a que sendos temas queden finalmente reflejados en el texto de la ponencia que se aprobará mañana, lo que podría propiciar la presentación de votos particulares para incluirlo.

   Por contra, el informe sí planteará los problemas que genera el cannabis y la baja percepción del riesgo que se tiene sobre esta sustancia (mucho menor que la que se tiene frente al tabaco); así como que, en muchos casos, se haya incrementado en su composición la cantidad de producto psicoactivo, lo que la hace más tóxica y adictiva.

   Este trabajo también hace referencia al peligro del consumo de las drogas ante la manipulación de las sustancias. “Las nuevas drogas están más concentradas, más mezcladas, mas combinadas. En algunas, como la heroína o el cannabis, se meten sustancias que nada tienen que ver con ellas y se aumenta su concentración”, apunta.

ADICCIONES SIN SUSTANCIAS

   Finalmente, el texto hace referencia a las nuevas adicciones sin sustancias, como la ludopatía, o aquellas surgidas a partir de las nuevas tecnologías, como Internet, o los juegos ‘on line’, por ejemplo. “Se trata de un trastorno que en un gran número de casos suele ir asociado a otras adicciones, especialmente al alcohol”, apostilla.

   Este trabajo, elaborado por 15 parlamentarios, plantea la realización de estudios que permitan avanzar en su conocimiento,  ligar las conclusiones de los mismos a la prevención y organizar, mediante la normativa que en cada caso sea necesaria, la utilización de la publicidad, especialmente en relación con nuevos fenómenos como el juego ‘on line’, en el contexto de una estrategia de juego responsable.

   Estas mismas fuentes consideran prioritario igualmente una mención al nuevo anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana, ya que éste suprime la alternativa de la rehabilitación a los consumidores habituales para penarles directamente con la cárcel.